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Alimentación a partir de los seis meses de edad

Alimentación a partir de los seis meses de edad
A partir de los seis meses de edad la alimentación de los bebés cambia, ya que requieren mayor cantidad de nutrientes y vitaminas que la leche materna no logra cubrir. Es por esto que se inicia la introducción de alimentos complementarios, en diversas presentaciones que le brindan a los bebés la experiencia con otras texturas.

A partir de los seis meses de edad, el bebé requiere mayores cantidades de nutrientes específicos, como hierro, calcio y vitaminas A, C y D, que la leche materna no logra cubrir durante esta etapa.
Por ello, es vital ofrecerle una dieta variada que supla dichos nutrientes para favorecer el crecimiento y el desarrollo del niño, sobre todo en estos meses de progresos y adquisición de habilidades como sentarse (a los seis meses), gatear (a los ocho), pararse (a los diez) y caminar (al año).
La alimentación complementaria se define como la transición gradual de la ingesta exclusiva de leche a otro tipo de alimentos. La idea es favorecer no sólo el desarrollo de los diferentes órganos del sistema digestivo del bebé, sino su sentido del gusto a través de las papilas gustativas. Si usted no lo acostumbra a masticar o a tragar, lo vuelve perezoso y, en el futuro, tendrá que darle todo licuado para evitar que se atore.
En el inicio de la alimentación complementaria deben tenerse en cuenta la madurez fisiológica e inmunológica del infante. Es necesario, por ejemplo, que el pequeño sea capaz de deglutir, sostenga la cabeza y el tronco, su intestino tolere los sólidos que ingresen al aparato digestivo y su riñón esté en la capacidad de filtrar con mayor eficacia las sustancias de desecho.
Es importante considerar, además, que la introducción prematura de alimentos sólidos en la dieta del bebé (antes de los seis meses) lo predispone al desarrollo de alergias alimentarias, especialmente si en su familia existen antecedentes.

Según los expertos, estas son las señales que le indican el momento ideal para el inicio de la alimentación complementaria:

  • El pequeño es capaz de mantener una posición sedente (sentado) con poco apoyo.
  • Controla su cabeza.
  • Soporta su peso con los antebrazos.
  • Alcanza un objeto y los alimentos de la mano de su mamá.
  • Se lleva las manos o los objetos a la boca.
  • Explora sus dedos y puños.
  • Abre la boca cuando roza una cuchara con sus labios.
  • Carece del reflejo de extrusión: empujar la lengua hacia fuera.
  • Es capaz de desplazar el alimento hacia atrás y deglutirlo.

 
Tomado de ABC del Bebé
www.abcdelbebe.com